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sábado, 10 de noviembre de 2007

El Cura y el Rabino


Un cura le dice a su amigo rabino:
- Tengo un truco para comer gratis- Super! Cuéntame cómo haces.
- Voy al restaurante, bastante tarde, pido una entrada, plato principal, quesos, postre y me tomo todo mi tiempo para tomarme un café, un cognac y un buen cigarro y espero a que cierren. Como ni me muevo, cuando ya levantaron todas las mesas, dieron vuelta las sillas sobre las mesas para barrer, viene el mozo a preguntarme si le puedo ir pagando, porque ya se van, entonces le respondo: Pero si ya le pagué a su colega que se fue antes. Así de simple.

El rabino entonces le dice: Que genial!...que tal si probamos juntos mañana? OK?

La noche siguiente los dos compadres van al restaurante: entrada, plato principal, quesos, postre, etc…. Llega el momento de cerrar, se acerca el mozo, les pregunta si les puede cobrar y el cura le dice:

- Lo siento, pero ya le pagamos a tu colega que ya se fue.
Y el rabino agrega:

- Estamos desde hace rato esperando el vuelto!...

jueves, 18 de octubre de 2007

Las sandalias mágicas


Esta pareja de recien casados están de luna de miel en Líbano. Paseaban por el mercado mirando la mercancia y cuando pasaron por una tiendita de sandalias oyeron un caballero que les dice: "Vengan adendro de mi humilde diendita, baisanos."Los recién casados entraron y el hombre les dice que tiene unas sandalias especiales que los estimularán a tener un sexo salvaje como gran "gamello del desierto."La esposa estaba realmente interesada en comprar las sandalias después del comentario del Libanés, pero su marido pensaba que no las necesitaba, siendo un hombre joven y viril, así que le preguntó al tendero, "Como podrían esas sandalias convertirme en un monstruo del sexo?" "Sólo dienes que brobarlas, Saiheeb." Después de mucho acoso de su esposa, finalmente hace el intento. Tan pronto como desliza sus pies en las sandalias, se le ve una mirada salvaje en sus ojos; algo que su esposa no había visto nunca, una potencia sexual del demonio. En un parpadeo de ojos, el marido agarró al Libanes firmemente por las nalgas, le bajó los pantalones y lo puso en cuatro listo para sodomizarlo. El Libanés comenzó a gritar, "¡Bara, bara! ¡¡Te las busiste al revés, te las busiste al revés !!"